Aprovecha las obsesiones

January 14th, 2010

Hay personas que se acercan y preguntan: "Porqué dejas que el nene siempre tenga un juguete "X"? Tiene que aprender a desprenderse de ello."

Sin bien es cierto que los seres humanos tenemos que "desprendernos" de nuestras cosas favoritas, cuando se trata de un niño especial es bien difícil hacerlo sin crear una verdadera crisis. Lo que debemos aprender a hacer es aprovecharnos de esa obsesión para beneficio del niño.

Mi hijo ha tenido obsesión (quiere TODO, absolutamente TODO) con los Power Rangers, Bionicle, Lego, Star Wars y ahora Bakugan. ¿Qué hemos hecho con estas obsesiones? Hemos utilizado estas obsesiones para su aprovechamiento académico. Con los Power Rangers aprendió los colores, los números, los años y hasta inglés. Con los Bionicle y Star Wars aprendió comprensión lectora en español y en inglés (gracias al Internet) y ahora con los Bakugan está redactando sus propios cuentos, tomando en cuenta lo que ve en la televisión y los cómics.

Como ven, debemos aprovechar todo para que sea un momento "educativo", no importa si tiene necesidades especiales o no.

No les terminé la historia de qué sucede cuando una persona me cuestiona el porqué no suelta el juguete... Le contesto: "Cuando esté listo, él mismo lo hará."

UPDATE (ACTUALIZACIÓN 28/enero/10): Una de las cosas que las obsesiones ha sido fabulosamente aprovechada es que ha decifrado dividir usando sus juguetes de BAKUGAN (incluyendo las cartas). Parece una tontería, pero estoy convencida de que cuando aprovechamos las obsesiones, el aprendizaje es más fácil y más llevadero.

  

La “gripe porcina”, la situación económica y el homeschooling

July 27th, 2009

En Puerto Rico "explotó" la crisis de salud por el virus AH1N1 con cientas de personas enfermas, 10 personas confirmadas muertas y 30 sospechosas de la misma.  En par de semanas comienzan las clases en el sistema público y privado de Puerto Rico y muchos padres se preguntan si las mismas están preparadas para el mismo.  De hecho, hasta el padre de mis hijos me indicó que si las cosas seguían así, que no expusiera a las nenas que estudian en colegio católico a esta situación.

Esta situación hay que tomarla con pinzas... Si bien es cierto que la enfermedad nos asusta a todos, también es cierto que el pánico no es la solución. Sin embargo, hay cosas que me preocupan, aunque mis niñas no estudian en el sistema público. Si en condiciones normales, la higiene escolar es pésima (asómense a los baños de las escuelas), ¿cómo harán para que niños y jóvenes tengan mayores cuidados a una estructura que no respetan? Las maestras, en adición de impartir la enseñanza como mejor pueden, ¿estarán pendientes de estar a cada rato indicando que se laven las manos a tantos niños? Perdonen mi sarcasmo, pero pienso que esperar tanto de los maestros es pensar que irán a su casa a hacer la limpieza también. Habrán maestros que cumplirán más allá del deber -siempre los hay- pero muchos de ellos no lo haran.

POR ESO YO AMO LA EDUCACIÓN EN EL HOGAR, las probabilidades de contagio es mucho menor (aunque no se puede descartar del todo), la disciplina en el hogar es diferente (¿cuántos niños destruyen los baños de la casa, orinan "fuera del hoyo" en el mismo y escriben en las paredes de la casa por vacilón?) y la higiene es superior en la mayoría de los casos (si se han dado cuenta, no he querido generalizar).

Ante las crisis -que ha terminado con los suministros de "hand sanitizer", wipes antibacteriales y blanqueadores antibacteriales en el país- la mejor opción sigue siendo la EDUCACIÓN EN EL HOGAR. POR LO MENOS, PARA MÍ LO ES...

  

Volvemos…

June 25th, 2009

Estamos en la temporada de verano, que es una muy activa para la comunidad de homeschoolers porque es cuando los padres evalúan la necesidad de orientarse y visualizar la opción de si la educación en el hogar (homeschooling) es una real para su familia.

En Puerto Rico, con un cambio de gobierno a fines del año 2008, y ante la crisis económica que nos afecta, hay que estar atentos a si ó cómo se afectarían los niños educados en el hogar con el Gobierno, en específico los hs con niños con necesidades especiales que reciben terapias a través del Depto. de Educación de Puerto Rico.

Podría decirse muchas cosas, especialmente ante los recortes del Gobierno en empleos, en servicios. Desde hace años, el Depto. de Educación está promoviendo (por no decir presionando) el dar de alta a niños que reciben servicios por más de 3 años, especialmente si no estudia en escuelas públicas (sea colegios o homeschoolers). Con casos como autismo, retardación mental, Síndrome Down, han intentado bajar la frecuencia de las terapias. Me preocupa que ante los recortes, se intensifique esta práctica y dejemos a familias que ya están en crisis por la situación económica en una más profunda, pues el precio normal de CADA terapia es de $45-50. Un niño que recibe normalmente 6 terapias semanales, fácilmente puede ser un gasto semanal de $300 para su familia.

Me gustaría saber si algunos de ustedes han vivido o saben de situaciones como las mencionadas, aunque no sea en Puerto Rico y/o qué sugieren para, en caso de algún padre vivir esta situación, pueda enfrentarse positivamente a esto.

  

Ser zurdo o ser derecho

March 21st, 2009

   Mi hijo siempre ha tenido un problema de bilateridad. Cuando era pequeño era zurdo y para nosotros era de esperarse. Después de todo, sus abuelos paternos son zurdos, tiene tíos-abuelos zurdos y un tío que utiliza ambas manos de manera equitativa en su vida diaria. Para nuestra sorpresa, durante su estadía en el Pre-escolar de Ed. Especial, nos dimos cuenta que lo querían derecho. Como sabrán, trajo problemas en su escritura, en su desarrollo de motor fino.

   Después de AÑOS de trabajo para que se decidiera (cambiaba de mano frecuentemente), parecía que se había definido por ser derecho. Ramona, su terapista ocupacional, no se cansaba de buscarle opciones para ayudarle a superar esta dificultad. Obviamente, su escritura está bien afectada, pues no escribe a su nivel cognoscitivo.

   Hace unas semanas, en el torneo de baloncesto de la escuela de mis hijas, ¡volvió a utilizar su mano izquierda como mano dominante! Me preocupé, no porque la utilizara, sino que no fuera parte de su regresión que lo afectó hace unos meses atrás. Tan pronto pude, me comuniqué con su terapista ocupacional, a lo que su reacción fue abrirme los ojos.

   En su próxima terapia, Ramona le dio ejercicios para ver la veracidad de lo que le dije (no dudó de mí, sino que queríamos saber si era cuestión de un día en específico) y vimos que no tan sólo volvió a utilizar la izquierda como mano dominante, sino que sus agarres de motor fino no son adecuados por alguna razón. Estamos en proceso de evaluación y consultar con expertos para ver cómo ayudarlo nuevamente en esta etapa, ya que tiene 10 años y HACE RATO se supone que esto haya sido superado.

  Pero si algo he aprendido con el autismo es que nada se puede dar por dado. Así como nos sorprenden con sus logros, estas situaciones también son sorprendentes. Y aunque me preocupa esta situación, lo irónico es que siempre me estuvo extraño que fuera derecho, pues nunca de bebé ni de pequeño me dio indicios de ser otra cosa que zurdo.

Les mantendré informados...

  

Cuando te sientas quemado, toma tiempo para refrescarte

March 12th, 2009

     Sé que se preguntarán por qué mi silencio durante tanto tiempo en el blog. Podría decirles muchas cosas, muchas ciertas, otras serían justificaciones por mis acciones (o inacciones) durante este tiempo. Pero luego de meditar y tomar tiempo forzadamente, pienso en una sola razón: me quemé.

     El ser madre sola (en mi caso divorciada) con muchas responsabilidades y poca ayuda -como también serán muchos de los que leen este blog- afecta más que físicamente; afecta el espíritu de lucha, el deseo de seguir adelante. Unos lo llamarán depresión, yo entiendo que era más que eso pues incluía frustración, dejadez, tristeza, desgano y mucho coraje. Coraje conmigo misma por estar en esta situación. Mi responsabilidad con mis hijos es lo más importante para mí y me sentía inútil para ellos. La lógica me dice que estoy haciendo dentro de lo mejor que puedo en la situación, pero mi corazón me decía que podía hacer más y mejor.

    He estado en oración, meditando y estableciendo prioridades y mis hijos siempre salen primero (ahora más que explotó la adolescencia de mi hija mayor: cuestionamientos, rebeldías por cualquier cosa, etc.) Ya estoy mejor en mi quemadura, pero me he recuperado poco a poco, viendo cómo es mejor actuar en esta etapa de mi vida y la de mis hijos.

     Es normal que esto suceda -siempre nos decen los expertos-, pero cuando lo vives, lo ves como un fracaso de tu parte. ¿Acaso no hemos dicho a los demás que el homeschooling debe ser siempre divertido y dinámico? Y cuando es con un niño con necesidades especiales, ¿no se supone que ellos mejorarán en el hogar? Mi hijo tuvo una pequeña regresión para el mes de octubre y pensé que se acababa el mundo, ya que desde hacía aproximadamente 5 años no tenía una. Pero como en muchos asuntos, se me olvidó que era parte de su condición de autismo.

   Como ven, fueron muchas situaciones a la vez que me llevaron a quemarme, lo importante es que lo estoy superando y volviendo a ver todo en la perspectiva correcta, el beneficio mejor para mis hijos. Me di cuenta que estaba exigiendo demasiado de mi y hasta donde yo sé, no soy la mujer maravilla (aunque soy tan bella como ella...). Eso me dio ánimo de levantarme.

   ¿Qué hacen cuando se sienten así? ¿Lo dejan todo? ¿Sacan tiempo para ustedes? Compartamos la experiencia para que todos crezcamos.

  

Teniendo expectativas realistas por Sharon Hensley

August 24th, 2008

Este artículo es parte de una serie que hizo la Sra. Sharon Hensley sobre nuestras expectativas de que nuestros niños con necesidades especiales sean normales. (Publicado con autorización de la señora. Hensley).  Su libro es “Homeschooling Children with Special Needs: Turning Challenges into Opportunities!”

 

Teniendo expectativas realistas(¿Estamos obsesionados con lo “normal”?)Por: Sharon HensleyAlmaden Valley Christian School(www.avcsbooks.com) 

     Cuando enseñaba Inglés un año, tuve un encuentro con un padre que me hizo pensar sobre la importancia de ser realistas al mirar a nuestros niños. Había una niña en mi clase que era muy popular y extrovertida. Estaba en el escuadrón de las  “cheerleaders” y tenía muchas amistades. Era una buena chica. En mi clase, hacía su trabajo y entregaba sus trabajos a tiempo, pero la clase de Inglés no era su fuerte y hacía un trabajo promedio. Cuando llegó el tiempo de otorgar las notas, sacó una C. Nunca olvidaré mi sorpresa cuando su madre vino rampante a mi clase y me exigió conocer por qué estaba “arruinándole” las oportunidades de su hija de asistir a una universidad dándole una C en mi clase. Cuando traté de explicarle que su hija había hecho un trabajo promedio y que una C no era una nota de fracaso, me gritó que cualquier cosa menor de una A era un fracaso, a como ella lo veía.
   Si piensa que esa actitud es rara, no lo es. En mis años de educadora en escuelas privadas, he visto cómo nuestro deseo de excelencia ante el Señor nos ha llevado a expectativas no realistas de que todos tienen que ser sobre el promedio. Me preocupa que este tipo de actitud sea también la que lleva a muchas personas a educar en el hogar a sus hijos quienes tienen problemas de aprendizaje. Con frecuencia hablo con personas, como parte de mi consultoría, que quieren sacar a sus hijos de la escuela por un año, educarlos en el hogar para “ponerse al día” y volverlos a poner en la escuela. Cuando nos detenemos a pensar en esto, es bien irrealista para la mayoría de ellos. El niño promedio tiene la expectativa de ganar un año de conocimiento en un año. ¡Y sin embargo, conozco personas que quieren que un niño con problemas de aprendizaje, quien comúnmente tienen 2 o más grados en rezago y “ponerse al día” en un año! ¡Como menos, puedo predecir que se detestarán mutuamente al final del año y contarán con ansias locas el comienzo de la escuela nuevamente!
     ¿Por qué tenemos expectativas irrealistas para nuestros niños?  ¿Y por qué es tan difícil para nosotros aceptar los problemas de aprendizaje que nuestros niños tienen? Creo una razón primordial es que nuestra sociedad está obsesionada con el sobresalir. No queremos niños promedio, que nos proteja el cielo que tengamos niños con algún impedimento. Y cuando descubrimos que nuestro niño tiene un problema de aprendizaje, desesperadamente tratamos todo lo que llega a nuestras manos para “arreglar” nuestro niño para que sea “normal”. Una de las preguntas más frecuentes que me hacen después de evaluar a un niño es : ¿Qué debemos hacer?, o ¿Cómo podemos arreglar esto? Lo admito, yo también lo hice. Cuando mi hija fue diagnosticada, fui a la búsqueda de una “cura mágica”. Me obsesioné con el descubrimiento de un fármaco, dieta, tratamiento, terapia, puedes nombrarlo, quería que la hiciera normal. Nada era la cura que yo buscaba (aunque hubo cosas que la ayudaron), pero en mi mente, nada menos de “normal” era bueno. Finalmente, un día al sentarme en el piso del baño llorando, le grité a Dios: “¿Porqué habiendo tantos libros e historias sobre milagros, no me das uno a mí? ¿Por qué no merezco un milagro? ¡ERES TAN INJUSTO! Pero el Espíritu Santo trajo a mi mente a Romanos 9, 20… “Y tú, hombre, ¿quién eres para replicar a Dios? ¿Puede la obra reclamar al artesano por qué la hace así?” Me di cuenta que estaba pensando que mi hija era MENOS por que era (es) diferente. Aceptar el hecho de que es autista y que siempre será autista fue un gran paso para mí en aceptarla como ella es – la forma que Dios la hizo. No fue un error, pero Alison. Aceptar a todos nuestros niños como los hizo Dios, así sean, sobresalientes, promedio, con problemas de aprendizaje o con impedimentos más severos nos ayudará a ser más realistas en nuestras expectativas y establecer metas realistas para su educación.
     Otra razón, pienso, por la cual queremos tratar y hacer a nuestros niños “normales” es que tendemos de tomar, aunque sea en parte, para nuestra autoestima de los logros de nuestro niños. Cuando tenemos un niño que no “da la medida” en los ojos de la sociedad, es fácil sentirse que NOSOTROS no damos la medida. Esto se complica cuando encontramos profesionales que ven la “norma” como la única meta deseada. Esto añade a los sentimientos de desasosiego a los padres que muchas veces ya hacen lo más que pueden. Porque nuestra sociedad es altamente literata y el conocimiento y la literacia está altamente valuada, es fácil pensar que esas cosas son la única medida para nuestros niños (y por extensión), la nuestra. Por supuesto, algunas debilidades pueden ser reforzadas y hasta remediadas con las terapias apropiadas, y si éste es el caso, entonces esas metas SON realistas, pero muchos problemas de aprendizaje no son “reparables”. No quiere decir que son menos porque no podemos hacer lo imposible.
     Creo que hay dos cosas que necesitamos cuando comenzamos a sentir que las dificultades de nuestros niños son un reflejo de nosotros. Primero, necesitamos educarnos a nosotros mismos extensamente sobre el problema de aprendizaje que nuestro niño enfrenta. Necesitamos conocer cuáles son las expectativas realistas para ese niño. Qué parte de sus problemas pueden trabajarse remedialmente, y qué parte necesitamos simplemente aceptar y trabajar con lo mejor que nuestro niño puede hacer en su máximo potencial. Por supuesto, sería más fácil simplemente aceptar con nuestra razón que en nuestro corazón. Puedes tener amigos o hasta familiares que piensan que no estás esforzándote lo suficiente, y que eres muy condescendiente con el pequeño Johnny, o que no disciplinas lo suficiente o correctamente, o… puedo seguir y seguir. Conoces los comentarios o los sentimientos que recibes de la gente. Cuando estoy en una tienda y mi hija le da uno de sus “tantrums” gritando, recibo la mirada de “mala madre” de la gente también (en uno de mis momentos menos caritativos, he pensado tener una T-shirt  que diga: “Soy autista: ¿Cuál es tu problema?”, pero sé que no sería muy bonito. Pero, hay esos días…) Sea un abuelo que no puede aceptar que Susie no tendría un problema de aprendizaje si no fuera tan vaga, o personas en el supermercado que necesitan un “curso intensivo” en autismo, la idea es la misma -
cuando dejamos de sentirnos culpables o responsables de las dificultades de nuestros niños, podemos enfrentárnos a ella abiertamente y confiadamente con otras personas. Y pienso que lo positivo, aceptar que las actitudes se desplazan a otras personas y más importante, a nuestros nuestros niños.
     En segundo lugar, necesitamos enfocar las fortalezas y habilidades de nuestros niños. Es tan fácil de consumirse y atascarse con las dificultades de nuestros hijos, que tendemos olvidar de que ha cosas que PUEDEN hacer. Ver a nuestros niños más allá de sus dificultades puede ayudarnos a ser realistas en una forma positiva. De nuevo, tenemos que ser cuidadosos en no tener la “norma” como nuestra única medida. Algunas fortalezas son relativas al niño, pero puede no alcanzar la “normalidad”. Eso está BIEN. Si es una fortaleza realitiva, necesitamos reconocerlo y construir sobre ella.  Y recordar de construir sobre fortalezas puede hacer que nuestras metas y nuestra enseñanza sea mucha más realista. Por ejemplo, escuchamos mucho sobre cómo la fonética es la única “buena” manera de que un niño aprenda a leer. Sin embargo, si tengo un niño que tiene dificultades en el procesamiento auditivo y quien no está aprendiendo a leer usand la fonética, pero tiene buenas destrezas visuales, sería una tonta no aprovecha esas destrezas visuales para enseñarle a leer de vista “Sight reading”, mientras trabajo en fonética para ayudarle a mejorar sus destrezas auditivas. Y sin embargo, muchísimas veces pensamos que nuestros niños tienen que aprenden de la forma niños “normales” aprenden o si no, hemos fracasado. Viendo las fortalezas de  nuestros niños de manera realista puede ayudarnos a usar métodos de enseñanza más apropiados para ese niño, y nos mantiene razonalmente cuerdos en el proceso.

No es fácil tener un niño con problemas de aprendizaje, no importa la severidad. Pero, pienso que si dejamos ir nuestra obsesión de hacer a nuestros niños normales y verlos como las personas únicas y especiales que Dios los creó a ser, mucho de nuestra ansiedad y estrés sobre su enseñanza podrían ser eliminados. No es fácil pensar de esta manera, y hay días que son más difíciles que otros, pero sí, ¡pienso que es realista!

  

Una confesión diferente…

August 21st, 2008

El tema de la religión es delicado, especialmente cuando hablamos de situaciones que envuelven niños con necesidades especiales. Pero, quiero compartir con ustedes mi experiencia.

Soy católica practicante y muy firme en mis creencias hasta día de hoy. Mi hijo ha comenzado el proceso de iniciación cristiana en la Catequesis parroquial con niños de su edad de "corriente regular". Durante este año, se preparará para recibir su Primera Comunión en mayo de 2009. Como madre... me emociona, como educadora... me preocupé.Undecided ¿Por qué? Porque, al ser activa en la Parroquia en donde practico mi fe, mi hijo ve a los sacerdotes y demás personas como algo normal y habla casualmente con ellos por lo menos semanalmente, sino más frecuentemente. Debido a esto, me imaginé ese momento el cómo sería esa Primera Confesión:

Sacerdote: Habla, hijo...

Mi hijo: Padre, me compré un lego, de Star Wars, para que haga de Anakin...

Sacerdote: Si, mi niño, pero dime tus pecados...

Mi hijo: Pero padre, mamá no me compró el que me gusta, que es la nave porque y que costaba $100 y dice no tener dinero

Sacerdote: Sí, mi niño, pero dime tus pecados....

Mi hijo: Y a mi me gusta Clone Wars, e Indiana Jones y Bionicle...

   Como ven, estaría compartiendo, no confesando. Me preocupé porque pensé de momento que no estaría listo. Por otro lado, mi hijo me ha dado tantas sorpresas y sé que si lo ayudo a prepararse, lo hará correctamente.

Es por eso que les comparto el tema. Pienso que, no importa tu religión, filosofía o creencia, tenemos que preparar a nuestros hijos para que puedan vivir libres y concientemente lo que hacen. No por mecánica, sino por conciencia. Que el autismo (en mi caso) sea un aliado, no un obstáculo.

Quisiera saber qué piensan. Espero sus comentarios.

  

Situaciones con las terapias

August 14th, 2008

    La situación con los servicios relacionados (terapias) en Puerto Rico es cada vez más difícil. Parece que están presionado a las terapistas a dar de alta a los pacientes que llevan 3 años o más para bajar gastos; a los que no pueden dar de alta, sugieren bajarle la frecuencia. Me enteré de esta situación al comenzar mi hijo su terapia ocupacional en este semestre.

   Para variar, esto afecta a los niños de educación especial de todas las áreas educativas -pública, privada, hogareño- pues no reciben los servicios que necesitan para llevar una vida independiente en el futuro. No es porque queremos depender del gobierno, es el hecho de que NO HAY SUFICIENTES SERVICIOS APROPIADOS Y ACCESIBLES PARA LOS NIÑOS CON NECESIDADES ESPECIALES. ¿Qué hacer?

  

Aportación al IV Carnaval de EDUCANDO EN FAMILIA

August 8th, 2008

IV Edición del Carnaval Educando en Familia

La pregunta para compartir en el carnaval de Educando en familia de este mes es...¿Qué tres deseos o algún otro sueño pedirías al pececito dorado para que la experiencia de educar en cada resulte realmente maravillosa? 

   Mi primer deseo sería que hubiera verdadera libertad de educar como cada padre cree mejor para sus hijos. Muchos gobiernos, como el de Puerto Rico, dicen darnos la libertad de educación a los padres, pero la libertad de educar en el hogar no es una libertad explícita que quieran dan a conocer. Especialmente, si tenemos hijos con necesidades especiales. Segundo, me encantaría que me concediera el pececito dorado que los niños con necesidades especiales los servicios apropiados para su condición. Que ningún padre sufra porque, por razones fuera de su control, no pueda proveerle la mejor ayuda a su niño. Que no existiera niños que se quedan sin servicios terapéuticos por burocracias gubernamentales, ni por costos excesivos de centro terapéuticos. No importa si es rico, pobre, estudie en escuela pública, privada o en el hogar. Todo ser humano con necesidades especiales necesitan servicios terapéuticos apropiados, no es a conveniencia, es a sobrevivencia.     Mi último deseo sería tener la oportunidad de que en Puerto Rico tenga unidad en términos de los educadores en el hogar. Desgraciadamente, el que tengamos opiniones diferentes nos ha desunido y parece que no se subsanará en el futuro inmediato. Quisiera que veamos que más allá de unas diferencias, tenemos mucho más cosas en común.    Pero… la verdad es que voy a buscar al pez realmente para que me consiga una ama de llaves, un cuarto de salón hogar perfecto (incluyendo aire acondicionado) y niños que aprendan todo de la primera vez que se les presente el material. Wink

  

¡Blast! Volcanes, ¡Blast! Rutina, ¡Blast! Estructura

August 8th, 2008

   Hoy comenzaron la escuela mis hijas mayores y para animar a mi hijo, decidí -ya que estudiábamos la corteza terrestre- el hacer un volcán. ¡Locura total! El chico se obsesionó con hacerlo de una sentada y obviamente me desesperaba (la verdad es que estoy escribiendo mientras él está pegando papel maché para hacer el volcán. Wink) Pero me alegra que se interese en proyectos de ciencias (aunque sean los que hacen ¡boom!) El hecho en que se anime nuevamente a estudiar, a conocer, a buscar es una satisfacción enorme.

Hemos comenzado la rutina "homescolar" poco a poco, a lo que mis hijas terminan su preparación en el "back-to-school", pues estamos en el entra y sale de la casa. No hay una estructura aún. En teoría llevo 2 semanas de clases, pero realmente no llevo aún ni una semana. Tengo que llevarle una mejor estructura al nene para que pueda trabajar efectivamente. Estoy pensando limitarme a las terapias y no tomar este año clases de música, pues me parte el día y el nene no ha querido practicar el instrumento; realmente no siento que está listo para ello. Si acaso, el año que viene.

Una de las razones por la cual quizás me limite es porque hay que socializar mejor, y entre las terapias, la clase de música y el catecismo, es difícil participar de actividades sociales con los grupos de apoyo. Cada vez es más difícil. Espero que las terapistas puedan acomodar al nene en la mañana para cubrir actividades sociales mejor y así él tenga la oportunidad de compartir con otros niños (le había ido bien el año pasado).

  Bueno, acabó el volcán, hablaremos después, pues tengo que limpiar un mar de pega.   ¡Cuídense!

  

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