La “gripe porcina”, la situación económica y el homeschooling
Monday, July 27th, 2009En Puerto Rico "explotó" la crisis de salud por el virus AH1N1 con cientas de personas enfermas, 10 personas confirmadas muertas y 30 sospechosas de la misma. En par de semanas comienzan las clases en el sistema público y privado de Puerto Rico y muchos padres se preguntan si las mismas están preparadas para el mismo. De hecho, hasta el padre de mis hijos me indicó que si las cosas seguían así, que no expusiera a las nenas que estudian en colegio católico a esta situación.
Esta situación hay que tomarla con pinzas... Si bien es cierto que la enfermedad nos asusta a todos, también es cierto que el pánico no es la solución. Sin embargo, hay cosas que me preocupan, aunque mis niñas no estudian en el sistema público. Si en condiciones normales, la higiene escolar es pésima (asómense a los baños de las escuelas), ¿cómo harán para que niños y jóvenes tengan mayores cuidados a una estructura que no respetan? Las maestras, en adición de impartir la enseñanza como mejor pueden, ¿estarán pendientes de estar a cada rato indicando que se laven las manos a tantos niños? Perdonen mi sarcasmo, pero pienso que esperar tanto de los maestros es pensar que irán a su casa a hacer la limpieza también. Habrán maestros que cumplirán más allá del deber -siempre los hay- pero muchos de ellos no lo haran.
POR ESO YO AMO LA EDUCACIÓN EN EL HOGAR, las probabilidades de contagio es mucho menor (aunque no se puede descartar del todo), la disciplina en el hogar es diferente (¿cuántos niños destruyen los baños de la casa, orinan "fuera del hoyo" en el mismo y escriben en las paredes de la casa por vacilón?) y la higiene es superior en la mayoría de los casos (si se han dado cuenta, no he querido generalizar).
Ante las crisis -que ha terminado con los suministros de "hand sanitizer", wipes antibacteriales y blanqueadores antibacteriales en el país- la mejor opción sigue siendo la EDUCACIÓN EN EL HOGAR. POR LO MENOS, PARA MÍ LO ES...
¿Por qué? Porque, al ser activa en la Parroquia en donde practico mi fe, mi hijo ve a los sacerdotes y demás personas como algo normal y habla casualmente con ellos por lo menos semanalmente, sino más frecuentemente. Debido a esto, me imaginé ese momento el cómo sería esa Primera Confesión:
) para volver poco a poco a la realidad y a la rutina.
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